POBREZA E INDIGENCIA EN LAS FUERZAS: ahora los militares podrán manejar Uber o hacer repartos para sumar ingresos

La decisión del Gobierno nacional generó polémica porque llega en medio de los reclamos por los bajos salarios en las Fuerzas Armadas. La medida habilita a los efectivos a buscar un segundo trabajo fuera de su horario de servicio.
jueves 11 de junio de 2026

En medio de los reclamos por la pérdida del poder adquisitivo, el Gobierno nacional autorizó a los integrantes de las Fuerzas Armadas a realizar actividades laborales complementarias en sus tiempos libres. La medida permitirá que soldados, suboficiales y oficiales trabajen, por ejemplo, como choferes de aplicaciones, repartidores o en tareas de seguridad privada para sumar ingresos.

La resolución fue presentada como una ampliación de las posibilidades laborales para el personal militar. Sin embargo, el anuncio despertó críticas porque para muchos refleja una realidad cada vez más evidente: el sueldo ya no alcanza y miles de efectivos necesitan una segunda fuente de ingresos para llegar a fin de mes.

El tema tomó mayor repercusión porque durante los últimos meses se multiplicaron los reclamos por la caída del poder adquisitivo de los salarios militares. Distintos sectores vinculados a la actividad vienen advirtiendo sobre las dificultades que enfrentan muchas familias para cubrir gastos básicos en un contexto marcado por el aumento del costo de vida.

La medida también reavivó el debate sobre las promesas de fortalecer y jerarquizar a las Fuerzas Armadas. Mientras el Gobierno sostiene que busca otorgar más libertad laboral, los cuestionamientos apuntan a que la solución elegida no pasa por mejorar los salarios sino por permitir que los efectivos busquen ingresos extras fuera de la institución.

Para muchos analistas, la imagen de militares manejando vehículos de aplicaciones o realizando entregas a domicilio expone el impacto que la situación económica tiene sobre sectores que históricamente dependieron exclusivamente de su sueldo estatal.

Más allá de la polémica, la decisión ya está vigente y abre una nueva discusión sobre la realidad salarial de quienes cumplen funciones vinculadas a la defensa nacional. El debate ahora gira en torno a una pregunta que sigue sin respuesta: si un integrante de las Fuerzas Armadas necesita un segundo empleo para sostener a su familia, ¿alcanzan realmente los ingresos que percibe por su tarea principal?