"Esta noche atacaremos con gran dureza": la nueva amenaza de Trump contra Irán

El presidente de Estados Unidos aseguró que lanzará nuevos bombardeos contra Irán y afirmó que busca tomar el control de puntos estratégicos de la industria petrolera iraní. La escalada militar vuelve a poner en riesgo las negociaciones de paz.
jueves 11 de junio de 2026

Donald Trump volvió a elevar la tensión en Medio Oriente con una dura advertencia contra Irán. El presidente de Estados Unidos aseguró que ordenará nuevos ataques militares y afirmó que su objetivo es tomar el control de sectores estratégicos de la industria petrolera iraní, en medio de una nueva escalada bélica entre ambos países.

Las declaraciones llegaron luego de varios días de ataques cruzados entre Washington y Teherán. A través de sus redes sociales y en declaraciones públicas, Trump sostuvo que Estados Unidos golpeará a Irán "con gran dureza" y aseguró que gran parte de la capacidad militar iraní ya fue destruida.

Además, el mandatario fue más allá y afirmó que su administración pretende tomar el control de la isla de Jarg (Kharg Island), considerada el principal centro de exportación de petróleo de Irán. Según dijo, también buscará avanzar sobre otras infraestructuras energéticas para controlar el mercado petrolero iraní.

Las amenazas se producen después de que Estados Unidos realizara nuevos bombardeos sobre territorio iraní y de que Teherán respondiera con ataques contra instalaciones y aliados estadounidenses en la región. Los enfrentamientos volvieron a poner en jaque el frágil alto el fuego que se mantenía desde abril.

Trump incluso dejó abierta la posibilidad de una intervención terrestre. Aunque aclaró que no es su opción preferida, afirmó que si quisiera podría enviar tropas para avanzar sobre el territorio iraní, una declaración que generó preocupación entre analistas y gobiernos de la región.

Mientras tanto, las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz permanecen estancadas. Irán reclama el levantamiento de sanciones y otras garantías, mientras que Estados Unidos exige compromisos vinculados al programa nuclear iraní y a la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del mundo.

La nueva escalada militar genera inquietud internacional por el riesgo de una expansión del conflicto y por su impacto en los mercados energéticos globales, en una región clave para el abastecimiento mundial de petróleo y gas.