Chile: indemnizarán con más de USD 100 mil a una paciente que pasó cuatro años postrada por un diagnóstico erróneo

La Justicia chilena condenó a un hospital de Iquique a pagar una millonaria indemnización tras comprobar que una mujer permaneció durante cuatro años en cama con un diagnóstico de cáncer terminal que nunca fue confirmado mediante los estudios médicos correspondientes.
jueves 11 de junio de 2026

La Justicia de Chile ordenó al Hospital Regional Dr. Ernesto Torres Galdames indemnizar con 100 millones de pesos chilenos, equivalentes a casi 110 mil dólares, a una paciente que pasó cuatro años postrada en su domicilio tras ser diagnosticada con un cáncer terminal que nunca fue debidamente confirmado.

La resolución fue dictada por el Tercer Juzgado de Letras de Iquique, que determinó la existencia de una “falta de servicio” por parte del centro de salud y reconoció el daño moral sufrido tanto por la mujer como por su hija, quien la asistió y cuidó durante todo ese período.

Según los antecedentes de la causa, en 2019 un médico diagnosticó a la paciente un cáncer urotelial en el uréter derecho. Debido a una afección cardíaca preexistente, se consideró que no podía ser sometida a una intervención quirúrgica. Sin embargo, los estudios fundamentales para confirmar la enfermedad, entre ellos una biopsia y otros exámenes clínicos de rigor, nunca fueron realizados.

El tribunal concluyó que el hospital actuó de manera “grave e inexcusablemente tardía” al no efectuar los procedimientos médicos necesarios para confirmar o descartar el diagnóstico.

Además, la sentencia señaló que “no se siguieron los protocolos o las exigencias mínimas establecidas por el Ministerio de Salud”, configurando una infracción a la legislación chilena que protege los derechos de los pacientes en la atención sanitaria.

Durante más de cuatro años, la mujer permaneció en cama convencida de que padecía una enfermedad terminal, sin recibir un tratamiento adecuado ni respuestas claras sobre su estado de salud. La Justicia consideró especialmente grave que el establecimiento tampoco brindara la información que la paciente solicitó de manera reiterada.

Los informes psicológicos incorporados al expediente determinaron que tanto la paciente como su hija atravesaron un prolongado período de angustia, incertidumbre y sufrimiento emocional.

Como consecuencia, la sentencia estableció una indemnización de 60 millones de pesos chilenos para la mujer afectada y otros 40 millones para su hija, en concepto de daño moral derivado de la negligencia médica y la falta de servicio del hospital.