Con la industria a media máquina, la inversión cae al mínimo de la era Milei

Informe de la consultora OJF
Informe de la consultora OJF
lunes 20 de julio de 2026

Mientras los mercados financieros festejan la baja del riesgo país y las altas tasas de interés que paga el gobierno para conseguir dólares, la economía real presenta una faceta completamente diferente.

Allí predominan los indicadores que muestran una caída en el consumo, cierre de empresas, destrucción de empleos y una incertidumbre sobre los próximos meses. Una de las señales en ese sentido la entregan las estimaciones sobre la inversión, que volvió a caer en lo que va de 2026.

Desde el punto de vista técnico, la formación bruta de capital fijo (tal como se la denomina en los informes oficiales) representa el porcentaje del Producto Interno Bruto que un país destina a adquirir maquinarias, infraestructura y tecnología, en vez de destinarlo al consumo inmediato.

Si esa proporción es baja, la economía tendrá menos vigor para producir en el futuro y sus bienes de capital corren el riesgo de depreciarse por el desgaste o atraso tecnológico. Por el contrario, una mayor inversión eleva la productividad, reduce los costos logísticos y expande la capacidad de producción.

En el informe del Indec sobre la evolución de las cuentas nacionales en el primer trimestre de 2026 se observa una caída de 1,7% con respecto al último trimestre de 2025. Desde ese momento, la tendencia se acentuó. El índice de inversión que elabora la consultora OJF (una de las más seguidas por el mercado local), de Orlando Ferreres, mostró una caída de la inversión real de 6,6% interanual en mayo.

En particular, en el rubro Maquinarias y Equipos hubo una caída de 12% interanual. La reducción acumulada del índice entre enero y mayo fue de 7,7%. El informe de OJF dice que “la inversión sigue siendo el componente más rezagado de la demanda agregada. El resultado no sugiere aún un cambio de tendencia que permita pensar en una recuperación”.

Y agrega que “hacia adelante no esperamos cambios en el corto plazo”, hasta tanto no comiencen a verse resultados de las inversiones hechas al amparo del RIGI. Según el trabajo, en mayo la inversión bruta en volumen físico apenas fue de 16,5% del PBI, el nivel más bajo desde la megadevaluación de diciembre de 2023.

Esto implica que apenas llega al rango crítico del 15% al 17% necesario para cubrir la depreciación y evitar la descapitalización de la economía. La baja de la formación de capital se agudizó a partir de la decisión del gobierno libertario de eliminar toda inversión pública para asegurar el superávit fiscal.

Eso llevó al deterioro de la infraestructura vial, logística y de transporte. Por eso entre los propios sectores que apoyan al gobierno hay preocupación. Entienden que si no se mejora en esas cuestiones, sus costos se disparan y no pueden competir con la avalancha importadora.

“El mundo demanda y tenemos la responsabilidad de contestar con más producción. Pero para que pueda ser coordinada y conducida se necesita infraestructura”, dijo en la semana el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, al recibir a representantes de otros sectores en la tradicional Exposición Rural.

“El país tiene que invertir en infraestructura. Sin eso, es muy difícil que la industria pueda competir en términos internacionales y que el agro pueda exportar 200 millones de toneladas”, agregó Gustavo Weiss, titular de la Cámara Argentina de la Construcción.

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