Juicio a “Pity” Álvarez: se quedó dormido durante la audiencia y su estado generó un fuerte cruce en tribunales

martes 11 de agosto de 2026

Cristian “Pity” Álvarez llegó este lunes a los tribunales para afrontar la primera audiencia del juicio por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz. Ingresó al edificio con una gorra de felpa negra, anteojos de sol y sus mechas rubias, rodeado de fotógrafos, camarógrafos y cronistas.

En la vereda, una única fanática aguardaba su llegada y expresó su apoyo al músico a los gritos: “¡Pity es inocente!”. Luego, Álvarez ingresó a la sala y se ubicó junto a sus defensores.

Durante los primeros minutos, el músico se quitó la gorra y los anteojos, se recostó sobre el respaldo de la silla y quedó semidormido, con los brazos extendidos. Por momentos parecía roncar y su defensor, Javier Aldo Marino, tuvo que tocarlo en el hombro para que levantara la cabeza y prestara atención.

Cuando el presidente del tribunal le preguntó si iba a declarar, Álvarez se acercó al micrófono y respondió: “Más adelante”. Finalmente, contestó algunas preguntas personales, aunque manifestó no recordar su número de DNI ni su domicilio anterior.

Al ser consultado sobre su profesión, respondió: “En este momento, la música”. También mencionó que padece hipertensión, diabetes y secuelas de una operación de cadera.

Durante el interrogatorio, reconoció haber tenido problemas de consumo y afirmó que fue “muy adicto a la pasta base”. Sobre su situación actual, sostuvo que solamente “coquetea con la marihuana”.

Álvarez también explicó que actualmente no maneja su propio dinero ni participa de la organización de sus recitales. Según relató, su hermana le deposita fondos cada dos o tres días y además necesita que le recuerden la medicación que debe tomar diariamente.

Tras pedir permiso para ir al baño y regresar a la sala, el estado del músico volvió a quedar en el centro de la audiencia. Se recostó nuevamente, cerró los ojos y bajó la cabeza, mientras su defensor insistía para que prestara atención.

Ante esta situación, Marino pidió suspender el juicio y realizar nuevos estudios. El abogado sostuvo que su asistido “no estaba presente” y cuestionó que se lo sometiera al debate en esas condiciones.

La fiscalía se opuso al planteo. El fiscal Sandro Abraldes acusó al defensor de intentar “obstruir el desarrollo del debate” y sostuvo que la capacidad de Álvarez ya había sido evaluada anteriormente.

En medio de la discusión, Abraldes lanzó una de las frases más contundentes de la jornada: “La otra posibilidad es que al señor Álvarez Congiú este juicio lo aburra. Dormirse o aburrirse no habilita a suspender el juicio”.

Tras deliberar, los jueces rechazaron el pedido de la defensa. El tribunal recordó que el Cuerpo Médico Forense había determinado que Álvarez cuenta con una reserva cognitiva suficiente para afrontar el juicio y consideró que durante la audiencia había respondido preguntas, demostrado comprender la acusación y reaccionado cuando su defensor le pidió que prestara atención.

De esta manera, el debate continuará este miércoles. Inicialmente estaban previstos diez testimonios, pero las partes acordaron reducir la cantidad a cinco, con una jornada estimada en unas tres horas.

Álvarez está acusado por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz y podría enfrentar una pena de entre 8 y 25 años de prisión en caso de ser condenado. El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29.