“Acá no hay plan platita”: El Gobierno descartó ayuda para deudores y pidió resolver las moras entre privados

El vocero presidencial Adrián Ravier descartó una asistencia estatal para las personas que quedaron en mora y sostuvo que la respuesta oficial será bajar la inflación. La morosidad bancaria alcanzó niveles elevados y afecta especialmente a los créditos familiares.
martes 11 de agosto de 2026

En medio del fuerte crecimiento de la morosidad bancaria, el Gobierno nacional dejó en claro que no tiene previsto destinar fondos públicos para asistir directamente a los deudores. La definición fue planteada este martes por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien defendió la estrategia oficial basada en la estabilidad económica y en acuerdos entre bancos y clientes.

“Acá no hay plan platita para ir a ponerle dinero a los que tienen mora y que con eso paguen. Esto nos ha llevado a muchos problemas en el pasado, no queremos volver ahí”, sentenció Ravier durante la conferencia de prensa.

La declaración se produjo después de que el presidente Javier Milei cuestionara a quienes tomaron créditos y posteriormente tuvieron dificultades para cumplir con los pagos. El problema alcanza a casi 6 millones de argentinos que atravesaron dificultades para afrontar sus préstamos.

Mientras la morosidad continúa siendo una preocupación para el sistema financiero, la respuesta del Ejecutivo consiste en rechazar una transferencia de recursos públicos y dejar la resolución del problema en manos de los bancos y sus clientes.

La mora alcanzó al 7,7%

El último Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) mostró un deterioro significativo en los niveles de incumplimiento.

En mayo, el ratio de irregularidad del crédito al sector privado llegó al 7,7%, 0,4 puntos porcentuales por encima del mes anterior y 5,1 puntos más que un año atrás. El mayor deterioro se concentró en los créditos destinados a las familias, cuya mora alcanzó el 12,8%.

Ravier reconoció la dimensión del problema, aunque insistió en que el Estado no intervendrá con una asistencia económica directa.

“Por supuesto somos sensibles al problema; no hay duda de que es un problema”, afirmó.

Sin embargo, el funcionario vinculó el incremento de la morosidad con el escenario de incertidumbre económica y las mayores tasas de interés registradas desde mediados del año pasado.

“Cuando pasa lo que ocurrió a mediados del año pasado, donde hemos tenido un escenario tan complejo de incertidumbre, que impactó en la demanda de dinero y en la tasa de interés, esto ha generado una situación en donde la economía se resiente, en donde las tasas de interés se han elevado y las moras empezaron a hacerse cada vez más complejas y han ido en aumento”, explicó.

El Gobierno espera que la mora haya tocado un techo

Pese al deterioro registrado en los últimos meses, el Ejecutivo espera que el aumento de la morosidad haya llegado a su punto máximo y comience a revertirse.

“El último dato muestra que el crecimiento se detuvo y se está empezando a revertir, y ahí viene la manifestación del presidente Milei de que este acuerdo es entre privados y, en este gobierno liberal, nosotros sí creemos en las soluciones de mercado, soluciones de privado”, afirmó Ravier.

El dato oficial más reciente corresponde a mayo, cuando la mora llegó al 7,7%. Para junio existen estimaciones privadas que ubican el indicador en 7,6%, aunque todavía no existe confirmación oficial del BCRA.

El organismo publicará su próximo Informe sobre Bancos el 21 de agosto. Ese reporte permitirá determinar si efectivamente hubo una mejora durante junio.

La apuesta oficial: inflación más baja y refinanciación

La estrategia del Gobierno apunta a que la desaceleración de la inflación permita mejorar gradualmente la capacidad de pago de quienes tienen deudas.

“¿De qué manera ayuda el Gobierno a resolver este problema que nos preocupa a todos? Ayuda a través de un plan de estabilización exitoso que viene bajando contundentemente la inflación y, en la manera en que esto continúe, que nosotros somos muy optimistas al respecto, la tasa de inflación decreciente va a ir haciendo que estas refinanciaciones se puedan continuar y, en todo caso, los índices de morosidad puedan bajar”, explicó el vocero.

La alternativa planteada por el Ejecutivo es que los bancos negocien directamente con sus clientes nuevas condiciones para los créditos que presentan atrasos.

“En este momento tenemos a los bancos reuniéndose con personas físicas y jurídicas, tanto empresas como familias, para tratar de dar una respuesta a este problema. ¿La respuesta cuál es? Refinanciar esas moras y créditos con plazos más largos y tasas de interés más bajas”, detalló Ravier.

De esta manera, el Gobierno deposita buena parte de la solución en las entidades financieras y en la evolución de la inflación, sin contemplar una ayuda económica directa para quienes quedaron atrapados por sus deudas.

El Banco Central también rechaza intervenir

La posición del Ejecutivo coincide con la del Banco Central. Durante la presentación del Informe de Política Monetaria del segundo trimestre, el titular del organismo, Santiago Bausili, cuestionó cualquier mecanismo que implique transferir recursos de manera discrecional.

“Nosotros vamos a evitar las soluciones que impliquen quitarle recursos a alguien discrecionalmente. Para asignárselo a otros. En todos esos casos se dispara el riesgo moral”, afirmó.

Bausili sostuvo además que el Estado no debería intervenir en una negociación entre privados y señaló que, según lo que recibió de las entidades financieras, los bancos no están reclamando una intervención oficial.

“Lo que nosotros escuchamos del sector privado es que prefieren que no nos metamos en ese sentido también. No es que tenemos una serie de pedidos de solución y no los estemos atendiendo. Estamos escuchando, estamos analizando y por ahora, esta nos parece que es la mejor alternativa”, señaló.

Así, mientras la morosidad continúa en niveles elevados y afecta particularmente a las familias, el Gobierno mantiene una postura definida: no habrá fondos públicos para cancelar deudas y la salida deberá encontrarse mediante refinanciaciones entre privados, acompañadas por una eventual mejora de la inflación.

La confirmación de si el deterioro efectivamente comenzó a revertirse llegará con los próximos datos oficiales del Banco Central.