Francia impone toques de queda tras una ola de saqueos y disturbios que dejó miles de detenidos

El Gobierno de Emmanuel Macron dispuso restricciones nocturnas en sectores de varias ciudades para contener la violencia. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia, pero el presidente la rechazó y exigió cambios en los operativos policiales.

Francia comenzó a aplicar toques de queda parciales en distintas ciudades luego de un fin de semana marcado por saqueos, incendios y enfrentamientos durante las protestas contra el costo de vida. Las medidas buscan contener nuevos episodios de violencia y proteger las zonas comerciales más afectadas.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, pidió a las autoridades regionales implementar restricciones nocturnas en sectores considerados vulnerables. Entre las localidades alcanzadas se encuentran Lille, Douai, Wattignies y Denain, en el norte del país, donde se establecieron limitaciones entre las 20 y las 6 durante las noches del lunes 19 y martes 20 de octubre.

Las restricciones se conocieron después de que grupos violentos protagonizaran ataques contra comercios y edificios públicos. Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio destruyó parcialmente el histórico edificio del ayuntamiento.

Según los balances difundidos por las autoridades francesas, miles de personas fueron detenidas durante los disturbios y cientos de integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos. Además, el Gobierno informó que unos 3.000 comercios sufrieron daños o fueron afectados por los saqueos.

Crisis en el Gobierno y cuestionamientos a la Policía

En medio de las críticas por la respuesta de las fuerzas de seguridad, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, presentó su renuncia el domingo. El funcionario reconoció fallas en la planificación y admitió que la Policía perdió el control de la situación en algunas ciudades.

Sin embargo, el presidente Emmanuel Macron rechazó la dimisión y le exigió implementar nuevos métodos de intervención policial, además de garantizar transparencia sobre las fallas de inteligencia que permitieron la escalada de violencia.

Por su parte, Lecornu sostuvo que los disturbios se concentran en zonas específicas y defendió la aplicación de restricciones localizadas, sin descartar medidas más severas si la situación lo requiere.

En Marsella, las autoridades prohibieron las manifestaciones durante varias horas del lunes, mientras que otras localidades adoptaron restricciones particulares para prevenir nuevos incidentes.

Comercios afectados y nuevas protestas

Los disturbios dejaron importantes daños materiales en distintas ciudades francesas. Las autoridades estiman que miles de establecimientos fueron afectados, con pérdidas económicas que podrían alcanzar cientos de millones de euros.

Las manifestaciones del sábado 17 de octubre reunieron a cientos de miles de personas, según las cifras oficiales, en movilizaciones que comenzaron con reclamos vinculados al costo de vida y se extendieron a cuestionamientos por la situación económica y los servicios públicos.

Mientras el Gobierno intenta recuperar la normalidad, los organizadores de nuevas movilizaciones ya convocaron a otra jornada de protesta para el sábado 24 de octubre. El Ejecutivo mantiene bajo vigilancia las principales ciudades ante el riesgo de que se repitan los enfrentamientos y saqueos.