MEDIDORES INTELIGENTES: ROBO O ERROR DAÑOSO

Crimen de Nancy Godoy: la defensa de una acusada aseguró que dos testigos la vieron con vida después de su desaparición

El abogado de Rosa Leguizamón afirmó que dos personas declararon haber visto a la docente el 9 de octubre, dos días después del último contacto acreditado. La defensa sostiene que ese testimonio podría favorecer a su clienta, imputada como coautora del homicidio.

La investigación por el crimen de Nancy Godoy, la docente asesinada en Corrientes, sumó una nueva declaración de la defensa de una de las acusadas. Marcos Neironi, abogado de Rosa Leguizamón, aseguró que dos testigos incorporados a la causa manifestaron haber visto con vida a la mujer el 9 de octubre.

Según explicó el letrado en una entrevista con medios nacionales, ese día su defendida se encontraba en la ciudad de Sauce junto a su pareja y uno de sus hijos. La defensa sostiene que los horarios coincidirían con los testimonios que ubican a Godoy con vida cerca de las 15.

"Si Nancy estaba viva a las tres de la tarde, que la vieron dos testigos, y mis clientes estaban a las 13.40 en Sauce, no tienen absolutamente nada que ver con esto", afirmó Neironi.

El abogado evitó revelar la identidad de las personas que habrían visto a la docente, aunque aseguró que sus declaraciones forman parte del expediente y que al menos una fue aportada por la Fiscalía.

Además, indicó que presentaron documentación para acreditar que Leguizamón estuvo en Sauce el 14 de octubre, donde recibió atención médica y se realizó estudios radiográficos. Sin embargo, durante la entrevista le señalaron que uno de los puntos centrales de la investigación es reconstruir los movimientos de los acusados entre el 7 y el 9 de octubre.

La defensa también cuestionó que todavía no exista una fecha concreta y definitiva de la muerte de Godoy, por lo que busca reconstruir la cronología a partir de testimonios y pruebas.

Los cuatro imputados por el crimen

Rosa Leguizamón y su pareja, Nahuel Rojas, permanecen detenidos con prisión preventiva y están imputados como coautores del homicidio. La mujer era una de las últimas personas que había asegurado ver a la docente y vivía cerca de la escuela rural donde trabajaba.

En tanto, Ireneo Felipe Zarza, capataz de la estancia El Curupí, y Felipe Dionisio Sandoval, otro trabajador vinculado al establecimiento, también están acusados como coautores del femicidio.

En el caso de Zarza, los investigadores encontraron prendas quemadas en una construcción rural ubicada a unos 150 metros de la escuela. Los elementos fueron secuestrados para determinar si pertenecían a la víctima o contenían material biológico de interés para la causa.

Por otra parte, Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural, permanece detenido e imputado por falso testimonio. Su situación procesal es diferente a la de los otros cuatro acusados, ya que no enfrenta cargos por el homicidio.

La investigación continúa para determinar cómo ocurrió el crimen y establecer la participación que habría tenido cada uno de los imputados.