La crisis llegó a los kioscos del AMBA: cerraron más de 16.000 en un año y advierten que el rubro podría desaparecer
Más de 16.000 kioscos del Área Metropolitana de Buenos Aires bajaron sus persianas, marcando uno de los peores períodos para el sector desde la crisis previa al 2001.
La caída, que se dio sin protestas masivas ni clausuras televisadas, afectó a muchas familias y dejó un vacío en la trama comercial y social de los barrios. Según la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), el cierre de locales responde a una combinación de factores: una marcada baja en las ventas, pérdida de exclusividad en productos que hoy se ofrecen en otros comercios, y cambios de hábito en los consumidores que optan por mayoristas o segundas marcas.
Esta búsqueda de productos más baratos también se combina con la caída con la crisis en el bolsillo de los consumidores, la cual termina afectando directamente a los comercios.
“El momento actual de los kioscos es difícil. Por un lado hay una recesión que hace que haya menos plata en el bolsillo y la gente entra menos a comprarnos, o busca precio, o directamente se pasa a segundas marcas más baratas”, afirmó Ernesto Acuña, vicepresidente de la UKRA.
Acuña advirtió que la mercadería que antes era exclusiva del kiosco hoy se encuentra en farmacias, supermercados chinos e incluso verdulerías. “Los productos de los kioscos van saliendo por otros canales y eso hace que corra peligro de desaparecer nuestro rubro”, alertó.