REALIDAD NOS LLEVA AL BORDE DEL DESASTRE

Donaron los órganos de la nena de 6 años que murió tras un accidente en una escuela en Rosario

Luna Miqueo Cuello falleció luego de golpearse durante un recreo en una escuela de Rosario. En medio del dolor, su familia decidió donar sus órganos para ayudar a otros niños.
Luna Miqueo Cuello falleció luego de golpearse durante un recreo en una escuela de Rosario.
Luna Miqueo Cuello falleció luego de golpearse durante un recreo en una escuela de Rosario.
miércoles 29 de abril de 2026

En un gesto de profunda solidaridad, los padres de Luna Miqueo Cuello, la niña de 6 años que murió tras un accidente escolar en Rosario, decidieron donar sus órganos.

La menor había sufrido una caída el viernes por la tarde, durante el recreo en la Escuela N° 117 Islas Malvinas, donde asistía a primer grado. Como consecuencia del golpe contra un banco de cemento, sufrió un traumatismo de cráneo que derivó en su fallecimiento el domingo.

El director del Hospital de Niños Víctor J. Vilela, Eduardo Casín, confirmó que la niña sufrió una broncoaspiración durante el traslado en ambulancia y destacó la ablación de órganos —riñones, córneas y válvulas cardíacas— como “un acto de inmensa solidaridad”.

“Quiero que se la recuerde por su vida, no por su final. Donar es multiplicar el amor”, expresó su padre, Ricardo Miqueo, en un mensaje que conmovió en redes sociales.

El hombre también cuestionó la versión inicial que indicaba que la niña habría tropezado con los cordones desatados: “Tampoco es el hecho de culpar a una criatura”, sostuvo, y remarcó que no hay certezas sobre cómo ocurrió el accidente.

Según fuentes judiciales, la causa de muerte fue un traumatismo de cráneo y la Fiscalía General de Rosario no dispuso la realización de una autopsia.

En su despedida, la familia eligió transformar el dolor en un mensaje de conciencia: “En medio de tanto dolor, como familia decidimos donar sus órganos para que su amor y su luz sigan presentes en otras vidas”.

Además, el padre pidió mejores condiciones de cuidado en las instituciones educativas: “Los niños necesitan jugar, pero como adultos tenemos la responsabilidad de brindarles espacios seguros y la contención necesaria”.

La escuela suspendió las clases el lunes en señal de duelo.