MISIONES ENFRENTANDO LOS DESAFÍOS CON IMAGINACIÓN

Hallaron una molécula que permitiría diagnosticar precozmente la enfermedad renal crónica

viernes 06 de junio de 2025

La enfermedad renal crónica es la pérdida lenta de la función de los riñones con el tiempo. El principal trabajo de estos órganos es eliminar los desechos y el exceso de agua del cuerpo, según MedlinePlus, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Su desarrollo suele ser silencioso, con síntomas que aparecen, en muchos casos, cuando los daños ya son irreversibles. Este deterioro progresivo y muchas veces invisible compromete la capacidad para filtrar desechos, regular líquidos y mantener funciones vitales. Frente a este panorama, un avance logrado por investigadores del Centro de Investigación del Centro Hospitalario de la Universidad de Montreal (CRCHUM) podría redefinir la forma en que se diagnostica y previene esta condición. El equipo de científicos canadienses identificó un biomarcador que permite evaluar el estado de los capilares renales, estructuras microscópicas responsables de la filtración y oxigenación del órgano. Se trata del microARN miR-423-5p, una molécula que circula en la sangre y cuyo comportamiento refleja la salud de los vasos sanguíneos pequeños de los riñones.  La investigación fue publicada en la revista científica JCI Insight y representa un avance clave para pacientes con insuficiencia renal crónica, trasplantes de órganos o enfermedades asociadas a la pérdida de vascularización, según los expertos. El descubrimiento fue liderado por las profesoras de medicina Marie-Josée Hébert y Héloïse Cardinal, junto al investigador Francis Migneault, todos miembros del CRCHUM y de la Universidad de Montreal. Su especialidad es el estudio de los capilares peritubulares, componentes esenciales en la estructura renal cuya pérdida indica una progresión hacia la insuficiencia. “Usando este biomarcador, se podría desarrollar una prueba para evaluar el estado de los vasos sanguíneos pequeños mucho antes. Los médicos hospitalarios podrían entonces evaluar mejor la salud microvascular de los pacientes de mayor riesgo”, afirmó Hébert. Este tipo de daño se presenta en distintas situaciones clínicas, como cirugías cardiovasculares, trasplantes o enfermedades crónicas como la diabetes. En algunos casos, una lesión aguda puede reducir la cantidad de vasos funcionales, acelerar la pérdida de función renal y conducir a la etapa terminal de la enfermedad, donde los pacientes dependen de diálisis o necesitan un trasplante.