PIANCHO

La deuda pública en la era Milei ya creció más de US$ 90.000 millones

lunes 14 de julio de 2025

La deuda pública creció más de 90 mil millones de dólares durante el primer año y medio de la administración de Javier Milei.

El incremento estuvo vinculado no sólo a los préstamos de organismos internacionales para conjurar la crónica falta de divisas del país, sino también a la colocación masiva de Letras de Capitalización (Lecap), instrumento que sirve para maquillar el superávit financiero del gobierno. La Secretaría de Finanzas reconoció en su último informe un stock de deuda al 31 de mayo de U$S 461.019 millones.

De esa cifra, el 44% es en pesos y el 56% en otras monedas, principalmente dólares estadounidenses y los DEG (derechos especiales de giro) en que se expresan las acreencias del Fondo Monetario Internacional.

En el monto se incluyen los títulos públicos en manos de privados, los pasivos con entidades oficiales como el Banco Central y la Anses y los préstamos a cancelar con organismos internacionales, entre ellos el FMI, el Banco Mundial y el BID. Los compromisos asumidos se extienden al menos hasta 2046, cuando vence el más largo de los bonos soberanos emitidos hace ya cinco años.

También hay 2400 millones de dólares pendientes de reestructuración, correspondientes a bonistas que no ingresaron a los canjes de 2005, 2010 y 2016: el gobierno se comprometió ante el FMI a ir poniéndose paulatinamente al día con esos atrasos.

La cifra heredada por Milei (algo más de US$425.000 millones) se redujo significativamente a partir de la devaluación inicial implementada por el ministro de Economía, Luis Caputo, que llevó el tipo de cambio de alrededor de 360 pesos por dólar a 800.

Eso hizo que las deudas en moneda local se licuaran y que el stock total se redujera a US$ 370.673 millones. Desde allí, se recuperó el nivel inicial y además se agregaron otros US$ 35.463 millones.


Las Lecap, la clave
Según el análisis que hizo Tiempo Argentino de los números reconocidos por el gobierno, buena parte del incremento de la deuda se debió a la capitalización de bonos y letras, que agregó US$ 37.103 millones en el último año y medio. En ese renglón figuran las Lecap, que agregan sus intereses al capital.

Esto permite mantener el superávit financiero del gobierno (es decir, el resultado fiscal una vez abonados los intereses), que en los cinco primeros meses del año fue de $ 2,5 billones. Algunos analistas estiman que esos intereses capitalizados ya rondan el 5% del PBI y que si se los contabilizara correctamente, el superávit financiero, uno de los caballitos de batalla de la gestión libertaria, se convertiría en déficit.

También fue notorio el mayor nivel de dependencia de los organismos internacionales. La deuda con el FMI creció US$ 13.153 millones; con el BID, U$S 1473 millones; y con el BIRF (brazo financiero del Banco Mundial), US$ 2392 millones.

Estos dos últimos colaboraron con el auxilio que el Fondo Monetario le brindó a Milei en abril, cuando quedó en claro que la política de mantener el retraso cambiario para anclar la inflación impediría reunir las divisas para afrontar los vencimientos de este año.