LOS MECANISMOS DE LA APROPIACIÓN A LOS MÁS HUMILDES

La menopausia puede influir en la textura y el aspecto del pelo, según una dermatóloga

domingo 12 de abril de 2026

La menopausia representa una etapa de transformaciones significativas en la vida de las mujeres, no solo a nivel reproductivo, sino también en aspectos visibles como la piel y el cabello. La dermatóloga Ana Molina subraya en su TikTok (@dr.anamolina), que los cambios hormonales que caracterizan esta fase tienen un impacto directo en la salud capilar, motivo por el cual muchas mujeres comienzan a notar modificaciones en la textura y el aspecto de su pelo al llegar a esta etapa. Según señala Molina, “en la menopausia bajan los estrógenos y cambia el equilibrio hormonal del folículo piloso. Y cuando cambia el folículo, cambia el pelo”. Las alteraciones hormonales propias de la menopausia afectan el ciclo de crecimiento del cabello y su estructura. No todas las mujeres experimentan los mismos cambios, ya que el impacto varía según factores individuales como la genética, la salud general y los antecedentes capilares. De acuerdo con Molina, algunas personas encuentran que su pelo se vuelve “más seco, encrespado o incluso rizado”, mientras que otras experimentan el efecto opuesto y ven cómo “pierde cuerpo, forma y se ve más liso o aplastado”. Esta diversidad de manifestaciones responde a la sensibilidad particular de cada folículo ante las variaciones hormonales. 

¿Cambios en el folículo y canas?
Molina aclara que no se trata de que la menopausia produzca rizos de forma directa, sino que “lo que hace es cambiar el entorno en el que crece ese cabello”. Estos cambios en el entorno folicular pueden alterar la forma en que el pelo crece, lo que se traduce en diferencias perceptibles en la textura y en el comportamiento de la melena. Es común que durante este periodo, quienes antes tenían el cabello liso observen una tendencia a la ondulación, mientras que quienes lucían ondas o rizos noten una pérdida de definición y volumen. La aparición de canas es otro elemento que influye en la experiencia capilar de las mujeres menopáusicas. Molina añade que la llegada de cabellos blancos amplifica las variaciones, ya que “el pelo canoso suele ser más rebelde y difícil de peinar”.