PIANCHO

Prohíben el uso de papelitos en estadios porteños tras el Superclásico

La medida fue dispuesta por el Comité de Seguridad en el Fútbol luego de un principio de incendio durante el recibimiento a River en el duelo ante Boca. Regirá en toda la Ciudad de Buenos Aires.
miércoles 22 de abril de 2026

El Comité de Seguridad en el Fútbol dispuso la prohibición inmediata del uso de papelitos en todos los estadios de la Ciudad de Buenos Aires, tras el principio de incendio registrado durante el último Superclásico entre Club Atlético River Plate y Club Atlético Boca Juniors.

La decisión fue adoptada luego de que, durante el recibimiento al equipo local, se produjera un foco ígneo en una de las plateas, el cual fue rápidamente controlado, pero dejó en evidencia el riesgo asociado al uso de este tipo de materiales en eventos masivos.

En un comunicado oficial, el organismo señaló que “no se otorgarán autorizaciones, en lo sucesivo, para acciones de festejo que contemplen la utilización de los mencionados elementos”. Además, remarcó que, pese a que el club contaba con protocolos de emergencia, el incidente “evidencia de manera concreta el potencial riesgo de ignición”.

La medida, de carácter preventivo y aprobada por unanimidad, alcanza a tribunas, plateas y todos los sectores destinados al público. Según indicaron, se fundamenta en “estrictas razones de seguridad del público asistente”.

El Comité, que depende de la Subsecretaría de Eventos Masivos y Deportivos, está integrado por representantes de la Asociación del Fútbol Argentino, la Liga Profesional de Fútbol, clubes, el Ministerio Público Fiscal y la Legislatura porteña.

El histórico recibimiento en el estadio Monumental incluyó la utilización de unas 50 toneladas de papelitos, preparados durante semanas por hinchas y voluntarios, en una coreografía que involucró a más de 85 mil personas.

El uso de papel picado es una tradición profundamente arraigada en el fútbol argentino, con antecedentes en eventos emblemáticos como la final del Copa Mundial de la FIFA 1978 y la consagración de River en la Copa Libertadores 1996.

Sin embargo, tras esta resolución, su utilización quedó formalmente prohibida en todos los estadios de la Ciudad de Buenos Aires.