LA POLÍTICA ARRANCA EN MISIONES

La tecnología solar que aprovecha la lluvia: paneles que producen energía con gotas

viernes 01 de mayo de 2026

Uno de los grandes desafíos de la energía fotovoltaica tradicional es su dependencia de los días soleados para maximizar la generación eléctrica. La eficiencia de los paneles cae drásticamente en jornadas nubladas o lluviosas. Ahora, un equipo del Instituto de Ciencia de Materiales de Sevilla ha desarrollado una solución innovadora: paneles solares capaces de convertir la lluvia en una fuente adicional de energía eléctrica. El avance, publicado en ScienceDirect, podría cambiar la forma en que concebimos la generación renovable en climas variables. 

Paneles híbridos: cómo funciona la nueva tecnología solar
El secreto de esta innovación reside en una capa ultrafina —de apenas 100 nanómetros— que recubre las celdas solares de perovskita. Este material, considerado una alternativa prometedora al silicio por su bajo costo y alta eficiencia, tiene como punto débil la susceptibilidad a la intemperie. El equipo ha resuelto este problema utilizando técnicas de plasma para crear una barrera protectora que no solo resiste la humedad y los cambios de temperatura, sino que añade propiedades triboeléctricas. Así, el panel no solo capta energía solar, sino que también recolecta la energía cinética de las gotas de lluvia. Cada vez que una gota impacta la superficie del panel, se genera una pequeña descarga eléctrica, llegando a producir hasta 110 voltios por impacto. De este modo, la lluvia, antes considerada un factor limitante, se convierte en un recurso aprovechable para la generación eléctrica. 

Aplicaciones para el Internet de las cosas y autonomía energética
El potencial de estos paneles híbridos va más allá de la producción convencional de energía. Según el investigador Fernando Núñez, esta tecnología es ideal para alimentar sensores y estaciones meteorológicas en lugares remotos, donde cambiar baterías es impráctico. Al poder generar energía tanto del sol como del agua, los dispositivos pueden operar de manera continua, ya sea bajo un sol radiante o en medio de una tormenta.