Científicos del CONICET prueban una estrategia innovadora contra el mosquito del dengue

La investigación busca reducir la supervivencia del Aedes aegypti mediante anticuerpos dirigidos contra proteínas del intestino del mosquito. Los ensayos de laboratorio también apuntan a limitar la transmisión de dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla.
Aedes aegypti
Aedes aegypti
miércoles 09 de septiembre de 2026

Científicos del CONICET desarrollaron una estrategia experimental que busca combatir al mosquito Aedes aegypti, principal vector del dengue, mediante anticuerpos capaces de afectar su supervivencia.

El trabajo fue publicado en la revista científica Vaccine y fue desarrollado por investigadores del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIBIO), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), junto con otras instituciones.

A diferencia de las estrategias que buscan actuar directamente sobre los virus, esta investigación apunta al mosquito que los transmite entre personas.

Cómo funciona la estrategia

El equipo desarrolló un antígeno recombinante denominado PT-3, construido a partir de regiones seleccionadas de tres proteínas relacionadas con la matriz peritrófica del intestino del Aedes aegypti.

Esta estructura se forma después de que el mosquito se alimenta con sangre y cumple funciones relacionadas con la digestión y la protección del intestino.

La propuesta consiste en generar anticuerpos contra esas proteínas para que, cuando sean ingeridos por el mosquito durante su alimentación, puedan afectar procesos esenciales para su supervivencia.

Gabriel Briones, investigador del CONICET en el IIBIO y la Escuela de Bio y Nanotecnologías, aclaró que el avance todavía se encuentra en una etapa inicial.

“Se trata todavía de una prueba de concepto y no de una vacuna disponible para su aplicación”, señaló el científico.

Qué observaron en los ensayos

Para realizar las pruebas, los investigadores inmunizaron bovinos con el antígeno PT-3 y posteriormente obtuvieron suero de los animales.

Luego, mediante un sistema de alimentación artificial, los mosquitos recibieron sangre suplementada con ese material. Como grupo de comparación se utilizó suero obtenido de los mismos bovinos antes de la inmunización.

Los investigadores aclararon que los mosquitos no fueron colocados directamente sobre los animales, sino que se alimentaron mediante una membrana.

Los resultados mostraron que las hembras que ingirieron sangre con anticuerpos contra PT-3 registraron una reducción significativa de la supervivencia en comparación con los grupos de control.

La mayor mortalidad se observó durante los primeros tres días posteriores a la alimentación, período en el que el intestino del mosquito desarrolla una intensa actividad digestiva.

Una posible herramienta contra varias enfermedades

La investigación podría tener un alcance más amplio que el dengue, ya que el Aedes aegypti también puede transmitir Zika, chikungunya y fiebre amarilla.

Mara Roset, investigadora del CONICET, explicó que la matriz peritrófica cumple un papel importante en el funcionamiento del intestino del mosquito y que, a partir de ese conocimiento, el equipo buscó desarrollar anticuerpos capaces de reconocer esos blancos una vez ingeridos por el insecto.

Los científicos remarcaron que todavía se trata de una prueba de concepto realizada en laboratorio, por lo que serán necesarios nuevos estudios para determinar si la estrategia puede avanzar hacia aplicaciones concretas.

El hallazgo abre, de todos modos, una línea de investigación diferente para el control de enfermedades transmitidas por mosquitos: en lugar de atacar directamente al virus, busca reducir la capacidad de supervivencia del vector y, potencialmente, limitar su transmisión.