Bolivia
Evo Morales pidió adelantar elecciones en Bolivia “para que no haya muertos” en medio de la crisis y los bloqueos
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, pidió este domingo al gobierno de Rodrigo Paz que convoque a nuevas elecciones en un plazo de 90 días para evitar una escalada de violencia en el país, en medio de una profunda crisis económica y social marcada por protestas, cortes de ruta y desabastecimiento.
Durante su programa semanal emitido por la radio cocalera Kawsachun Coca, Morales sostuvo que el mandatario tiene “dos caminos”: “una decisión suicida, militarizar, o (...) la pacificación, transición, elección en 90 días”.
“Para que no haya muertos, para que no haya heridos, la pacificación pasa” por la renuncia del actual presidente y la designación de un gobierno de transición que convoque rápidamente a comicios, agregó el exjefe de Estado.
Bolivia atraviesa actualmente uno de los momentos más delicados de los últimos años. El presidente Rodrigo Paz, quien asumió hace apenas seis meses, enfrenta una fuerte crisis económica derivada de la escasez de dólares, una inflación interanual del 14% y crecientes conflictos sociales.
Las protestas llevan ya tres semanas y afectan principalmente a las rutas que conectan con La Paz, sede del gobierno boliviano. Según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), actualmente existen 59 bloqueos activos distribuidos en seis de los nueve departamentos del país.
Las regiones más afectadas son La Paz, Oruro y Potosí, aunque también se registran cortes en Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz. Solo Beni, Pando y Tarija permanecen sin interrupciones en sus rutas.
El gobierno boliviano denunció ante la Organización de los Estados Americanos que las protestas buscan “alterar el orden democrático” y acusó directamente a Morales de promover las movilizaciones.
En paralelo, continúan fracasando los intentos oficiales por despejar las rutas bloqueadas. Este fin de semana, un operativo policial y militar denominado “Corredor humanitario con banderas blancas” intentó liberar la carretera entre La Paz y Oruro, pero fue resistido por manifestantes que utilizaron piedras y cargas de dinamita.
Tras el paso de los vehículos oficiales y tractores, los manifestantes volvieron a bloquear la ruta con piedras, troncos y tierra.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseguró que la caravana oficial sufrió tres “emboscadas” durante el operativo y denunció ataques contra vehículos de la comitiva.
“Ya me encuentro en La Paz, después de esta tercera emboscada en mi contra”, expresó el funcionario, quien relató que uno de los vehículos fue alcanzado por piedras que destruyeron el vidrio trasero.
Mientras tanto, la crisis comienza a sentirse con fuerza en distintas ciudades bolivianas, donde ya se registran problemas de abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos, además de una fuerte suba de precios debido a la escasez.
El presidente Paz aseguró que continuará buscando una salida dialogada al conflicto, aunque advirtió que “todo tiene un límite” y no descartó aplicar medidas excepcionales contempladas en la Constitución.