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Economía

El "Efecto Pix": El sistema brasileño que desafía a Visa y Mastercard y desata la furia de Trump

La Casa Blanca incluyó al método de pago estatal en su lista de barreras comerciales. Lula da Silva respondió con firmeza: "El Pix es de Brasil y nadie nos va a hacer cambiar".
viernes 10 de abril de 2026

El sistema de pagos Pix, desarrollado por el Banco Central de Brasil, se convirtió en el centro de una creciente disputa geopolítica con Estados Unidos, luego de que la administración de Donald Trump lo señalara como una amenaza para el modelo financiero y las empresas estadounidenses.

Lanzado en 2020, Pix permite realizar transferencias y pagos en tiempo real mediante claves simples —como número de teléfono, correo electrónico o códigos QR— sin necesidad de datos bancarios complejos. En pocos años, superó los 170 millones de usuarios y se consolidó como el medio de pago más utilizado en Brasil.

Su principal diferencial es el costo: las operaciones son gratuitas para personas y tienen comisiones muy bajas para comercios. Esta ventaja lo posiciona por encima de los sistemas tradicionales de tarjetas y afecta directamente a gigantes como Visa y Mastercard, cuyo negocio depende del cobro por transacción.

Lo que preocupa a Washington

El conflicto escaló cuando la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos incluyó a Pix en su informe sobre barreras comerciales, cuestionando que el sistema —al estar regulado por el Estado brasileño— genera una “desventaja” para empresas extranjeras.

Además, Washington advirtió que podría aplicar sanciones bajo la Sección 301 de su legislación comercial, el mismo mecanismo utilizado en disputas arancelarias. Desde la Casa Blanca sostienen que Pix forma parte de un modelo estatal que altera las reglas del mercado y desafía el liderazgo financiero estadounidense.

La respuesta de Brasil

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendió con firmeza el sistema y rechazó cualquier presión externa. “El Pix es de Brasil y nadie va a hacernos cambiar el Pix por el servicio que presta a la sociedad brasileña”, afirmó en un acto público.

Desde el gobierno brasileño remarcan que el sistema promueve la inclusión financiera y no discrimina a empresas extranjeras. También subrayan que otros países, incluido Estados Unidos, avanzan en desarrollos similares de pagos instantáneos.

Un debate global de fondo

Detrás del conflicto aparece una discusión más amplia: si el futuro de los pagos digitales estará dominado por infraestructuras públicas abiertas —como Pix— o por redes privadas globales que controlan la intermediación financiera.

Para analistas del sector, la preocupación de EE.UU. va más allá de las tarjetas. El avance de sistemas como Pix podría reducir el uso del dólar en transacciones cotidianas y debilitar la influencia de empresas estadounidenses en el sistema financiero global.

En esa línea, el experto Cristian Soragni señaló que “el modelo que propone Pix está relacionado 100 % con políticas que quieren impulsar desde los BRICS, como reducir la dependencia global del dólar o fomentar monedas locales”.