LA POLÍTICA ARRANCA EN MISIONES

Cómo la falta de reconocimiento en la niñez impacta en la autoestima y los vínculos a futuro

viernes 01 de mayo de 2026

La autoestima y la percepción de valor personal tienen raíces profundas desde los primeros años de vida. Los gestos cotidianos que recibe una persona en la infancia —ya sean de reconocimiento, de aprobación o de silencio— conforman un repertorio emocional que se almacena incluso antes de que el lenguaje permita nombrarlo. De esta manera, la construcción de la autoimagen no comienza con las palabras, sino con la experiencia sensorial y afectiva del reconocimiento temprano. La manera en que una persona fue mirada y valorada en la niñez deja una huella que, muchas veces, condiciona su percepción de sí misma durante toda la vida. Así, por ejemplo, la infancia marcada por la llamada negligencia emocional puede dejar una marca silenciosa pero persistente en la vida adulta, afectando la calidad de las relaciones. Jonice Webb, doctora en psicología, explicó en un artículo en Psychology Today: “La negligencia emocional en la infancia se produce cuando tus padres no se dan cuenta de tus emociones, no responden a ellas o no las validan lo suficiente mientras te crían. El resultado: Tiendes a considerar tus sentimientos como inútiles o una carga, tal como lo hacían tus padres”, describió la psicóloga. Este patrón se traduce en vínculos que suelen sentirse desiguales o vacíos, dado que la persona termina por minimizar sus propias emociones e intereses, priorizando constantemente el bienestar de los demás. De acuerdo con Webb, el niño cuyas necesidades afectivas no son vistas ni valoradas por sus padres aprende a desconfiar de sus propios sentimientos y, como consecuencia, levanta una barrera interna. “La realidad es que no te protege de tus emociones; te priva de ellas. Te impide acceder a lo que necesitas para tener amistades profundas y auténticas”, aseguró.