La destrucción de empresas se aceleró tras la llegada de Milei y marcó el peor registro en 20 años

lunes 22 de junio de 2026

La cantidad de empresas que tuvieron que bajar las persianas vuelve a encender las alarmas sobre la situación de la industria, la actividad económica y el empleo formal.

Se registró una nueva caída en el tercer mes y profundizó una tendencia que ya lleva un año y medio casi sin interrupciones. Según datos relevados a partir de datos oficiales, durante el mes de marzo de 2026 cerraron 2.011 compañías respecto de febrero.

La caída del tercer mes contrasta fuertemente con la de febrero, cuando se habían perdido 257 compañías, un número que había estado influenciado por la recuperación estacional de la actividad.

Con marzo, esa tendencia se revirtió y volvió a mostrar una retracción marcada, aun cuando la actividad económica creció 3,5% respecto del mes anterior. Con este resultado, ya son 26.448 las empresas que desaparecieron desde noviembre de 2023, equivalente al 5,2% del total de firmas que existían al inicio de la gestión.

El dato surge del monitor mensual de empresas de Fundar, que utiliza como fuente los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Señala que se trata de la mayor contracción registrada en los primeros 28 meses de un gobierno desde que existen estadísticas comparables, por encima de lo observado en los inicios de las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández.

Por sector, los más golpeados en marzo fueron Comercio, con 1.042 empresas menos, Industria (-320), Transporte y almacenamiento (-280) y Alojamiento y restaurantes (-200).

En sentido inverso, hubo subas en Servicios de asociaciones y personales (+160), Actividades administrativas (+71), Construcción (+22) y Salud (+33). Por otra parte, en la comparación interanual, marzo de 2026 muestra 14.203 empresas menos que en el mismo mes de 2025, una baja del 2,8%. Guido Zack, director de Economía de Fundar, atribuyó el fenómeno a decisiones de política económica.

Entre los cierres puntuales que marcaron el período se mencionan el de Citroën, que dejó de fabricar autos en el país y trasladó su producción regional a Brasil y Uruguay; el de Leval S.A., fabricante de estructuras metálicas con más de 50 años de actividad y proveedora de Siderar, Siderca y Acindar; y el de una planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos.