Un sistema linfático debilitado, una de las causas del envejecimiento prematuro
¿Acné, manchas, hipersensibilidad, desestabilización del pH, eccemas, congestión, fragilidad capilar, envejecimiento prematuro? ¿Sabes que todos estos problemas pueden estar causados por un sistema linfático debilitado? Yvette Pons, facialista con más de 30 años de experiencia en el sector de la estética y la salud, propietaria del Institut Yvette Pons y creadora del facial Sulyfth, su terapia de lifting manual, nos habla de la importancia del sistema linfático para la salud de nuestra piel. El sistema linfático es fundamental para una salud óptima, ya que su función principal es la de limpiar, depurar y eliminar las células de las sustancias tóxicas derivadas de los alimentos que consumimos, el aire que respiramos y/o las bacterias. Además, nuestra protección e inmunidad dependen en gran parte de este sistema. Cuando nuestro sistema linfático se debilita, no puede transportar el oxígeno y los buenos nutrientes y, a su vez, no puede eliminar los desechos y toxinas, por lo que el sistema linfático busca una vía de supervivencia a través de la piel provocando: acné, manchas, hipersensibilidad, desestabilización del pH, eccemas, congestión, fragilidad capilar y, finalmente, el envejecimiento avanzado. ¿Cómo mantenemos una salud óptima? La bomba del sistema linfático es el movimiento muscular y la respiración que impulsan la linfa, que es el fluido que se transporta por el canal linfático para sanear y lavar nuestras células, a través de sus conductos hasta la vena cava superior. Según la facialista, Yvette Pons, para tener una óptima salud debemos mantener activo nuestro sistema linfático y ayudar a que su funcionamiento no se bloquee. ¿Cómo? Debemos empezar por respetar nuestra respiración diafragmática y aprender a controlarla. Realizar ejercicio físico, mover los gemelos y caminar, ya que como hemos visto, la bomba del sistema linfático es el sistema muscular. Adquirir una buena corrección postural, así como controlar el estrés, y no olvidarnos de una alimentación sana y equilibrada, que no obstruya los conductos de toxinas y residuos que saturan y ralentizan el buen funcionamiento vascular y dejan sin oxígeno las células provocando una apoptosis avanzada y un envejecimiento prematuro. El hinchazón o encharcamiento de líquidos en nuestro rostro es consecuencia de estancamientos vasculares que impiden una buena nutrición y oxigenación en los tejidos, pero que a la vez intoxican y acidifican las células acelerando su envejecimiento. Por ello, debemos prestar especial atención a nuestro rostro observando si se presenta hinchado; ya que, a partir de los 38 ó 40 años, los tejidos ceden a tanto edema y, como consecuencia, empiezan a descolgarse formando pliegues y deformaciones en la morfología facial. Los primeros reflejos empiezan en las bolsas de los ojos, caída de los pómulos favoreciendo las líneas naso labiales y lacrimales, aparición de las marionetas, descolgamiento del óvalo facial y del cuello.
Los primeros reflejos empiezan en las bolsas de los ojos, caída de los pómulos favoreciendo las líneas naso labiales y lacrimales, aparición de las marionetas, descolgamiento del óvalo facial