La inspiradora historia de Valentina Biskupovic, la jugadora de rugby chilena con síndrome de Down
“Me gusta jugar rugby porque tengo amigos y porque siempre ganamos”, le dijo a BBC Mundo a través de una videollamada, acompañada de sus padres, Mariella Gosthe y Rodrigo Biskupovic. Valentina, de 22 años, tiene síndrome de Down. Y aunque esa alteración genética la define, hay muchas otras cosas que también la definen, empezando por una decena de galardones que ha coleccionado en los últimos años gracias a sus increíbles habilidades deportivas. Convertida en una verdadera estrella del rugby en Chile, ahora fue reconocida por su liderazgo entre personas con discapacidad. El premio, llamado “BacanaMente: Mujeres en Discapacidad Cognitiva que nos Transforman”, busca visibilizar el impacto positivo que estas mujeres tienen en la comunidad que las rodea. Y Valentina, ciertamente, es un buen ejemplo de ello. Aunque a veces le cuesta hablar, siempre está motivando a sus pares para que avancen y logren sus objetivos. En los nueve meses de embarazo, Mariella nunca supo ni se imaginó que su hija Valentina tenía síndrome de Down. “Cuando nació, por supuesto que el impacto fue fuerte, me costó muchos años afrontarlo porque tenía miedo, pero era por desconocimiento e ignorancia”, contó Mariella. Los primeros años fueron difíciles. A Valentina le costó caminar hasta que lo logró teniendo dos años y medio. Para estimularla, la llevaron a terapias de todo tipo como una fonoaudióloga, una kinesióloga o una psicopedagoga. Al poco tiempo de entrar al colegio, le tocó enfrentar un episodio complejo luego de que el establecimiento escolar donde estudiaba decidiera cancelar su matrícula, pues no tenían ni los recursos ni los profesores adecuados para guiarla. Sus padres decidieron incorporarla a Andes Mágico, una fundación chilena donde desde 1999 imparten programas de entrenamiento para personas con discapacidad. Poco a poco, los entrenadores notaron sus capacidades deportivas excepcionales y la incorporaron a diversos equipos, como el de fútbol y el de rugby, campos en los que compiten pocas mujeres. Cuando tenía 18 años, se unió al club Tarucas donde actualmente juega rugby y donde es calificada como una “deportista de excelencia y una mujer que rompe estereotipos de género”. Su esfuerzo y motivación hicieron que fuera una de las seleccionadas para asistir al mundial Mixed Ability Sports (IMAS) de rugby en Irlanda en 2022.
BacanaMente: Mujeres en Discapacidad Cognitiva que nos Transforman